La declaración del Mudéjar de Teruel Patrimonio de la Humanidad cumple 25 años
La torre, techumbre y cimborrio de la catedral de Santa María de Mediavilla, la torre e iglesia de San Pedro y las torres de San Martín y del Salvador, las joyas de la Arquitectura Mudéjar de Teruel, son "una expresión de la evolución de las técnicas constructivas mudéjares tanto desde el punto de vista estructural como formal. Son símbolo de integración de las artes, arquitectura, cerámica, talla y pintura, como proceso estético hacia lo bello".
Este criterio técnico, denominado criterio IV, fue el que permitió que el 28 de noviembre de 1986 este conjunto arquitectónico fuera declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Y que quince años más tarde, en diciembre de 2001, esa declaración se ampliara a todo el Mudéjar aragonés. Con una recomendación de la Unesco al Estado español: "Comprometerse a garantizar que se mantengan las relaciones entre los diversos monumentos que pertenecen a este contexto histórico".
Han pasado 25 años desde que el Mudéjar de Teruel fue declarado Patrimonio de la Humanidad, un reconocimiento merecido para los hermosos y singulares monumentos que lo componen, que son los más representativos del Mudéjar de España. Es considerado como la manifestación artística "más genuina y de mayor unidad formal" del país.
Una importancia que han subrayado especialistas como la historiadora del arte Itziar Alcalá, quien ha señalado que la ruta del Mudéjar de Teruel es "la ruta con mayúsculas, la ruta por excelencia, por la cantidad, la calidad y la diversidad de los monumentos mudéjares" que tiene.
Y es que, además, este patrimonio es también un testimonio vivo de las sociedades que lo construyeron, una afirmación fácilmente constatable en la techumbre de la catedral de Teruel, que ha sido calificada como "la Capilla Sixtina del Mudéjar". Itziar Alcalá apunta que sus motivos geométricos, epigráficos, heráldicos y figurados y sus escenas religiosas y profanas "dan una visión completísima de lo que pudo ser la sociedad mudéjar de finales del siglo XIII, que construyó esa techumbre y todas las obras mudéjares".
El Gobierno de Aragón propuso a la Unesco ampliar la declaración a todo el Mudéjar aragonés, una candidatura que fue aprobada el 14 de diciembre de 2001. Desde entonces, el Mudéjar de Aragón es un bien "singular, universal e irreemplazable para la Humanidad".
¿Qué es?
El arte mudéjar es un estilo artístico que se desarrolla en los reinos cristianos de la Península Ibérica, pero que incorpora influencias, elementos o materiales de estilo hispano-musulmán, es la consecuencia de las condiciones de convivencia existente de la España medieval y se trata de un fenómeno exclusivamente hispánico que tiene lugar entre los siglos XII y XVI, como mistificación de las corrientes artísticas cristianas (románicas, góticas y renacentistas) y musulmanas de la época y que sirve de eslabón entre las culturas cristianas y el islam.
Para unos historiadores se trata de un epígono del arte islámico y para otros se trata de un periodo del arte cristiano en el que aparece la decoración islámica, ya que lo practican los mudéjares, gentes de religión musulmana y cultura árabe que permanecían en los reinos cristianos tras la conquista de su territorio y, a cambio de un impuesto, conservaban su religión y un status jurídico propio; pero también moriscos y cristianos que aprendieron las técnicas propias del arte musulmán.[1] .
No es un estilo artístico unitario, sino que posee características peculiares en cada región, entre las que destacan el mudéjar toledano, leonés, aragonés y andaluz. Desde la Península Ibérica, también viajó a las colonias españolas del continente americano. En el siglo XIX, junto con otros estilos revival apareció el neomudéjar.
El término "arte mudéjar" lo acuñó Amador de los Ríos, en 1859, cuando pronunció su discurso de ingreso en la Academia de Bellas Artes de San Fernando sobre "El estilo mudéjar, en arquitectura".

Se da un nuevo tipo de material, el ladrillo y una nueva decoración superpuesta a elementos constructivos cristianos y musulmanes. El mudéjar supone una reacción nacional en contra de los estilos europeos que se estaban introduciendo. Hasta el siglo XII se fomenta un estatus tolerante hacia los alarifes musulmanes, en el s. XIII los reyes cristianos van a comenzar a conocer la cultura islámica y se va produciendo un alejamiento de los influjos europeos y un acercamiento hacia la vida musulmana.
Artículo principal: Yesería mudéjar
Se supone que el yeso fue introducido en la Península Ibérica por los musulmanes, procedente de Oriente y en concreto probablemente Irán. Su utilización fue abundante durante la dominación islámica, continuando durante el periodo de los reino de Taifas. Desde aquí se difundió a los territorios cristianos. Las yeserías más antiguas que se conocen en tierras de Castilla y León son las del claustro de San Fernando en el Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas (Burgos), datadas entre 1230 y 1260.
El ladrillo ha sido considerado el material mudéjar por excelencia, utilizándose tanto con fines decorativos como construcitivos. El ladrillo fue muy utilzado en Oriente por influencia de la cultura mesopotámica, también fue muy utilizado en la época hispano-árabe, tanto en la época califal, aunque con carácter servicial respecto a la piedra, como bajo los dominios almorávides y almohades, en las que el ladrillo adquiere más protagonismo.
La utilización de la cerámica al servicio de la arquitectura fue una constante en el arte mudéjar, utilizándose tnato en exteriores como en interiores, portadas, torres, zócalos, arrimaderos, solerías y techumbres. Los centros productores más importantes fueron Paterna y Manises, en Valencia; Teruel, Calatayud y Muel, en Aragón y Sevilla en Andalucía. Las principales técnicas utilizadas, procedentes del Arte hispanomusulmán, fueron el alicatado, la cuerda seca y la arista o cuenca.






