El consejero Oliván confía en que sea posible evitar la huelga de médicos convocada para el día 24
Ricardo Oliván, consejero de Sanidad del Gobierno aragonés, ha mostrado su confianza en que la negociación y el diálogo permitan evitar la huelga de una semana que el sindicato médico CEMS-Aragón y el de Enfermería SATSE han convocado a partir del día 24. Según Oliván, "hay margen para llegar a acuerdos" y el departamento está dispuesto a intentarlo. Por eso, ha deseado que "la otra parte tenga la misma predisposición".
Las medidas de ajuste aplicadas por el Gobierno aragonés han llevado a los citados sindicatos a convocar una huelga de una semana en los hospitales, a partir del día 24, y en los centros de salud una semana después. Centrales como UGT o CCOO rechazan estas medidas, pero por ahora no se han sumado a la convocatoria de huelga.
En una entrevista en el programa Despierta Aragón, de Aragón Radio, Ricardo Oliván ha reiterado que una parte de estos ajustes viene directamente marcada desde el Gobierno central, por lo que no es discutible. Pero sí se puede reflexionar sobre las propuestas autonómicas. No obstante, es necesario tener en cuenta que hay que cumplir el objetivo de déficit del 1,5% del PIB para este año y que esa meta "tiene que primera" por encima de cualquier otra.
Oliván ha recordado que la jornada de 37,5 horas o el límite de la edad de jubilación a 65 años son medidas "que se trasladan a la sanidad igual que al resto de la función pública". Además, se convierte en variable el concepto de la productividad fija. Y se reordena la Atención Primaria "a partir de datos de utilización de los centros por los pacientes". Se pretende "buscar la máxima eficiencia sin mermar la calidad de la asistencia".
En todo caso, el consejero ha dicho comprender el malestar en el sector. "Entiendo que se sientan molestos, porque alguna (medida) les afecta al bolsillo". Lo que no se ha tocado por ahora ha sido la carrera profesional.
Oliván ha recordado que en el primer semestre de 2012 se han ahorrado "70 millones de euros" con medidas de gestión "de sentido común".
Se ha referido a la atención sanitaria a inmigrantes sin papeles y ha insistido en que se les prestará el servicio igual que hasta ahora y se les facturará a aquellos que no estén asegurados. "Es facturación, no cobro", ha dicho, porque "alguien se tiene que responsabilizar" de esa asistencia. Si el inmigrante no puede pagarla, no lo hará. "Pero si tiene capacidad económica lo tendrá que pagar, igual que en todas partes del mundo".

