Fomento pone en servicio el tramo Sabiñánigo-Fiscal de la N-260 y la variante de Almacellas de la A-22
El Ministerio de Fomento ha puesto hoy en servicio 23,3 kilómetros en la N-260 para unir las localidades oscenses de Sabiñánigo y Fiscal, reduciendo el tiempo de recorrido entre ambos municipios en 55 minutos, tras una inversión total de 144,88 millones de euros.
El nuevo tramo de carretera, a cuya apertura ha asistido la ministra de Fomento, Ana Pastor, conecta las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza con la del Alto Gállego, de forma directa, sin necesidad de atravesar el puerto de Cotefablo y reduciendo, así, el tiempo de recorrido de 70 minutos a algo más de 15 minutos.
Además de mejorar notablemente la seguridad de los usuarios, la conexión se hace a través de la sierra de Canciás, que forma parte del eje pirenaico N-260 de Portbou a Sabiñánigo, ha informado el Ministerio.
Según Fomento, las obras se integran en la planificación prevista para la transformación del eje pirenaico, de la que se benefician tanto el tráfico de largo recorrido como el de las comarcas anteriormente citadas, fomentando la actividad económica en el Alto Aragón.
El presupuesto invertido en la obra asciende a 138,73 millones de euros, cantidad que sumada al coste de redacción del proyecto, al importe estimado de las expropiaciones y la asistencia técnica para el control y vigilancia de la construcción arroja una inversión total de 144,88 millones de euros.
Tras descubrir el monolito conmemorativo en la rotonda de Lardiés, la ministra se ha desplazado a Almacellas. Allí ha inaugurado la variante de esta localidad leridana en la autovía A-22. De esta forma, ya se puede viajar desde Lérida hasta Siétamo, a sólo nueve kilómetros de Huesca.

