Grecia vive horas tensas
El Gobierno griego tendrá que seguir negociando a contrarreloj. En las últimas horas, no ha logrado cerrar el acuerdo que le exigen la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI para seguir recibiendo financiación internacional. Todo ello, pese a que durante la jornada se informó de avances que parecían definitivos. Se espera que el acuerdo llegue hoy, depués de una nueva reunión entre el primer ministro, Lucas Papademos, y los partidos que respaldan al gobierno.
El gobierno griego accede a recortar el gasto público en 2.300 millones de euros, pero los organismos internacionales quiere que sean 3.300 millones. Le exigen también drásticas reducciones de salarios y pensiones, además de 15.000 despidos de funcionarios hasta el final de año. Le amenazan con no conceder un nuevo préstamo de 130.000 millones de euros. Grecia se encaminaría hacia la bancarrota el próximo 20 de marzo, cuando debe desembolsar 14.400 millones de euros en vencimientos de deuda. Desde Alemania, la canciller, Angela Merkel, confía en que haya un acuerdo porque no desea ver a Grecia fuera del euro.

