La ONU y la Liga Árabe estudian enviar a Siria una misión conjunta de observación
Naciones Unidas y la Liga Árabe estudian la posibilidad de enviar a Siria una misión de observación conjunta. Así lo ha anunciado el secretario general de la organización internacional, Ban Ki Moon, que ha mantenido una conversación telefónica con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil Elaraby.
El secretario general de la ONU ya ha trasladado la propuesta de Elaraby al Consejo de Seguridad para que la discuta en los próximos días. El surcoreano ha calificado de desastroso el fracaso del Consejo de Seguridad en su intento de emitir una resolución de consenso sobre la violencia en Siria. Dice que ese paso ha animado al Gobierno sirio a intensificar la guerra contra su pueblo. Por eso, ha hablado con la Liga árabe.
Mientras, en Siria han muerto al menos 49 personas este jueves en la provincia central de Homs, uno de los bastiones de la oposición, por la ofensiva de las fuerzas leales al presidente Bachar al Asad, según los Comités de Coordinación Local, según Efe.
El grupo opositor ha destacado que a los fallecidos en Homs se suman tres muertos en Maarat al Nuaman, en la provincia norteña de Idleb, y cuatro en Zabadani, en las afueras de Damasco. Entre el total de víctimas mortales hay al menos ocho menores.
Los Comités han señalado que más de una veintena de personas han muerto hoy en la ciudad de Homs, capital de la provincia del mismo nombre, objetivo de intensos bombardeos del Ejército desde el pasado fin de semana. Allí, las fuerzas gubernamentales disparan proyectiles de mortero y cohetes contra el barrio de Bab Amro, uno de los más castigados por la represión.
Las fuerzas del régimen también han lanzado ataques en las localidades Al Rastan y Al Quseir, en la misma provincia, donde el bombardeo es constante durante esta jornada. La situación es similar en Zabadani, donde más de cuarenta viviendas resultaron destruidas y el pánico se ha adueñado de sus habitantes, destacó el grupo.
Entretanto, en Maarat al Nuaman, cerca de la frontera con Turquía, al menos tres personas han muerto y decenas han resultado heridas por la represión de los efectivos del régimen que emplean armas automáticas, proyectiles de mortero y lanzagranadas RPG. Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente por las restricciones impuestas por el régimen sirio a los periodistas para trabajar.
Desde que comenzó la revuelta en Siria en marzo pasado, más de 5.000 personas han perdido la vida por la represión gubernamental, según datos de la ONU, aunque los opositores señalan que las víctimas mortales superan las 7.000.

