Poca gente lo conoce, pero encierra el claustro mudéjar más antiguo de todo Aragón. Se trata del convento del Santo Sepulcro de Zaragoza, un remanso de paz que pasa desapercibido a orillas del Ebro. Todo esto lo cuenta Anabel Lapeña, historiadora de Cada Día Más. Un nuevo viaje en la historia con el que se siente la tranquilidad que emana de este lugar de clausura.