La historiadora Anabel Lapeña nos traslada la esencia del Camino de Santiago, una vía de difusión de ideas y de entrada de la forma de vida de otros lugares. La comunidad aragonesa ha formado siempre parte importante de este camino universal, tanto que lugares como Jaca están incluidos en el Codex Calixtinus, un código manuscrito del siglo XII que constituye la primera guía para los peregrinos.