Anabel Lapeña nos introduce en el mundo de la pintura y nos dice que una de las mayores revoluciones se produjo en Italia a partir del año 1300. Hasta entonces era importante la línea y los personajes no tenían volumen, no eran reales, pero cuando los italianos dieron valor a la luz, lograron un equilibrio entre la línea y la mancha de color, y esta influencia llegó a Aragón a mediados del siglo XIV.