La gerente del Museo Diocesano de Jaca, Belén Luque, habla sobre las modificaciones de la muestra, cerrada durante siete años. Un proyecto museográfico que ha tardado más de dos años. Se ha ampliado tres veces la capacidad del museo y se abren salas, como las de la Torreta o la sala Bargües, la considerada Capilla Sixtina de la pintura románica.